More on the Army That Armed the FARC Through the Narc


Who, what, when, where and some how: the transAndean connection. Click to zoom.

One of the persons arrested admitted that the soldiers sold AK-47s at US$800 apiece, which were then resold to Ecuadoran drug traffickers for US$1,600, and that FARC paid US$3,800 apiece.

Militares robaban armas al Ejército y las vendían a las FARC: La República (Lima) follows up on

Tres efectivos del Ejército en actividad fueron sorprendidos cuando participaban en la negociación de venta de armamento de la institución con miembros de una organización de peruanos y ecuatorianos que proveé de equipos militares a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Three active-duty army troops were surprised while negotiating the sale of Army weapons with Peruvian and Ecuadoran members of a criminal group that provided weapons to the Revolutionary Armed Forces of Colombia (FARC).

In El Tiempo (Bogotá) today, the main headline is that the Alternative Democratic Pole movement (PDA) is “divided” over pending peace negotiations with the FARC, brokered by Chávez of Venezuela.

Senator Petro, who has accused President Uribe of longstanding and continuing ties with criminal paramilitary groups going back to the CONVIVIR program and his governorship of Antioquia, is criticizing the FARC as well, ET reports.

There has been heated debate over that whether, if drug-smuggling paramilitaries are to be deemed common criminals — as the Supreme Court ruled recently, in a slap to a Uribe initiative to win political prisoner status for the drug-running, massacre-perpetrating hard men in their hog heaven — drug-smuggling FARC guerrillas ought to get the benefit of some form of political amnesty as well.

Uno de los detenidos admitió que los militares vendían cada fusil AK-47 a US$ 800, que luego lo revendían a los traficantes ecuatorianos a US$ 1,600 y que las FARC pagaba US$ 3,800 por unidad.

One of the persons arrested admitted that the soldiers sold AK-47s at US$800 apiece, which were then resold to Ecuadoran drug traffickers for US$1,600, and that FARC paid US$3,800 apiece.

Brutal mark-up.

Agentes de la Dirección contra el Terrorismo (Dircote) siguieron y filmaron a los técnicos EP Luis Quispe Moreno, Jorge Espinoza Oscco y Carlos Cruzado Arévalo en plenas tratativas con el técnico EP (r) José Jaime Coronel y su esposa Nelly Manuel Gómez.

Agents of the Anti-Terror Directorate (Dircote) followed and filmed army specialists Luis Quispe Moreno, Jorge Espinoza Oscco and Carlos Cruzado Arévalo negotiating with army specialist José Jaime Coronel and his wife, Nelly Manuel Gómez.

La pareja era buscada por la Policía por su relación con el teniente PNP (r) Luis Pijo Angulo y Zonia González Pérez, detenidos bajo la acusación de liderar una mafia que se dedica a comprar fusiles, munición, granadas, minas, pistolas, revólveres y lanzagranadas, robadas de los diversos cuarteles policiales y militares.

The couple was wanted by Police because of their relationship with retired [service branch?] lieutenant Luis Pijo Angulo and Zonia González Pérez, arrested on charges that they led a mafia that bought rifles, ammo, grenades, mines, pistols, revolvers and grenade launchers stolen from various police and military barracks.

El material de guerra luego era revendido a Gilma Montenegro Vallejos, una colombiana que vive en la frontera de Ecuador con Colombia y que es sindicada como abastecedora de las FARC.

The military equipment was then resold to Gilma Montenegro Vallejos, a Colombian woman living on the Colombia-Ecuador border, who is charged with being a FARC weapons supplier.

El seguimiento de los esposos José Jaime y Nelly Manuel se inició el pasado 17 de agosto. La Policía Antiterrorista los ubicó cuando conversaban con el técnico Luis Quispe Moreno, en las inmediaciones de la Escuela Técnica del Ejército (ETE), en Chorrillos. Quispe trabajaba como jefe de Abastecimiento en una dependencia de la Dirección de Material de Guerra del Ejército, en Las Palmas. Luego de unos minutos de diálogo, Quispe subió a su vehículo con Nelly Manuel e ingresaron en el cuartel. José Coronel se quedó esperándolos. Veinte minutos después, los tres se reencontraron. Jaime sacó un paquete del vehículo y junto a su esposa se retiró a su vivienda, en la calle Manuel Alcedo, en Chorrillos. En el segundo piso de esta casa, la Policía encontró a Félix Chamba García, a quien le atribuyó encargarse de llevar el armamento robado hasta la frontera con Ecuador.

The surveillance of the couple began on August 17. The antiterror police found them talking with Quispe Moreno near the Army Technical College in Chorrillos. Quispe worked as head of supply at an agency of the Army War Materiel Directorate in Las Palmas. After a few minutes of conversation, Quispe got in his care with Nelly and they entered the barracks. José remained behind to wait for them. Twenty minutes later, the three met up again. Jaime pulled a package out of the vehicle, and he and his wife retired to their residence on Manuel Alcedo Street in Chorrillos. On the second floor of this house, the polie found Félix Chamba García, whom they say was in charge of transporting the stolen arms to the Ecuadoran border.

Poco después, el 20 de agosto, a la inusual hora de las ocho de la noche, los cónyuges ingresaron en el Cuartel Barbones, donde existe uno de los más importantes arsenales de Lima. Allí se entrevistaron con el técnico EP Jorge Espinoza Oscco. Después de media hora, se retiraron del lugar con un costal sospechoso, el que entregaron a Irma Vega Vásquez, en su casa de la calle Tegucigalpa, en Chorrillos.

Not long after, on August 20, at the unusual hour of 8 pm, the couple entered the Barbones barracks, site of one of the largest arsenals in Lima. There, they met with army specialist Jorge Espinoza Oscco [sic?]. After a half hour, they left with a suspicious package, which they delivered to Irma Vega Vásquez at her home on Tegucigalpa St. in Chorrillos.

El 24 de agosto, esta vez con la presencia del fiscal Pedro Orihuela Santana y la procuradora antiterrorista Carla Basurco Arteaga, la Policía Antiterrorista allanó los domicilios de los esposos José Jaime y Nelly Manuel, y de los técnicos Luis Quispe y Jorge Espinoza Oscco. En la casa de la pareja, los agentes hallaron un croquis de la ruta que los traficantes siguieron para llevar el armamento robado desde la localidad de Huaquillas, en la frontera con Ecuador, hasta la zona de Lago Agrio, en el borde fronterizo con Colombia. Además, se encontró munición para fusiles AK-47 y pistolas de 9 milímetros y diversas cacerinas, además de un juego de binoculares.

On August 24, this time with prosecutors Orihuela and Basurco in attendance, the antiterror police raided the home of José and Nelly and the homes of Quispe and Espinoza. At the couple’s home, they found a [map] of the route the smugglers used to transport the stolen arms from the Huaquillas area, on the Ecuador border, to the area of Lago Agrio, on the Colombian border. They also found AK-47 and 9mm pistol ammunition …

El mismo día 24 de agosto, la Dircote intervino la casa de Irma Vásquez, donde los traficantes escondían abundante munición para fusiles AK-47 –los preferidos por los terroristas de las FARC– y un fusil FAL desarmado en perfecto estado de conservación. Al ser interrogada Irma Vásquez por la procedencia del armamento, dijo que se lo había entregado el técnico EP (r) José Jaime Coronel.

Also on August 24, Dircote raide the home of Irma Vásquez, where smugglers were hiding abundant amounts of ammo for the AK-47 — the preferred weapon of FARC terrorists — and an unloaded FAL in mint condition. Questioned about where the weapons came from, Irma said army specialist José Jaime Coronel had delivered it to her.

A continuación, los agentes y las autoridades antiterroristas irrumpieron en la vivienda del técnico EP Luis Quispe Moreno, en la calle Cahuide, en Chorrillos. Le encontraron una pistola, munición, fulminantes y una mira telescópica. Quispe explicó que se trataba de “material de trabajo”.

Next, agents and prosecutors raided the homoe of Quispe, on Cahuide St. in Chorrillos. They found a pistol, ammo, explosives and a telescopic sight. Quispe said this was “work material.”

Seguidamente, la Dircote intervino la casa del técnico EP Jorge Espinoza Oscco, quien escondía granadas de guerra. Paralelamente se allanó el inmueble de Germán Policarpo Montoya donde se hallaron seis cintas metálicas con munición para ametralladora, material de guerra cuyo origen no supo explicar. Al verse complicado, Policarpo solicitó a las autoridades acogerse a la Ley de Colaboración Eficaz: evidencia de que está muy involucrado con los traficantes de armamento.

Next, Dircote hit Espinoza’s house, finding hand grenades. At the same time they raided the property of Germán Policarpo Montoya, where they found six ammo belts for a machine gun, war materiel whose source he could not explain. Seeing himself implicated, Policarpo asked for authorities to grant him status under the Efficient Collaboration law: evidence that he is deeply involved in arms smuggling.

Como resultado del interrogado al técnico EP Luis Quispe, este reveló que su compañero, el técnico Carlos Cruzado Arévalo, era quien vendía armamento del Ejército a los cónyuges José Jaime Coronel y Nelly Manuel, empleada de la Municipalidad de Chorrillos.

As a result of the questioning of Quispe, Quispe revealed that his colleague, specialist Carlos Cruzado Arévalo, was the one selling weapons to José and Nelly, the latter an employee of the Chorrillos city government.

Por orden del titular del Segundo Juzgado Penal Supraprovincial, Omar Renato Calle, los ocho implicados quedaron detenidos.

By order of a regional court, the eight suspects will remain in jail.

La Policía Antiterrorista determinó que los esposos José Jaime y Nelly Manuel trabajaban bajo las órdenes del teniente EP (r) Luis Pijo Angulo, no obstante de que este se encuentra preso en el penal de Huaral, desde marzo de 2007. Pijo es un proveedor de la colombiana Gilma Montenegro Vallejos, relacionada con las FARC.

The antiterror police determined that the couple, José and Nelly, followed the orders of retired army lieutenant Pijo, even though he has been incarcerated at Huaral since March 2007. Pijo is the supplier of Gilma Montenegro, who has ties to the FARC.

De los ocho detenidos, en los archivos policiales aparece el técnico EP (r) José Jaime Coronel referenciado con antecedentes por tráfico de armas. El 17 de junio de 1995 fue sorprendido junto al suboficial PNP Jorge Barriga Pérez y los civiles Juan Chero Ramos y Jorge Muñante Valdez. Los sentenciaron por el robo de siete fusiles AK-47 de la Dirección de Logística de la Policía Nacional. Jaime purgó condena en el penal de Lurigancho, y ni bien salió en libertad, en junio del año pasado, volvió a inmiscuirse en el contrabando de armamento extraído de los aresanales policiales y militares.

Of the eight suspects, Coronel has a record of prior involvement in arms smuggling. On June 17, 1995 he was caught, along with noncom Jorge Barriga Pérez and civilians Juan Chero Ramos and Jorge Muñante Valdez. They were found guilty of stealing 7 AK-47s from the Logistics Directorate of the National Police. Jaime did time at Lurigancho prison, and had scarcely gotten out, in June of last year, when he got mixed up again in the smuggling of weapons stolen from police and military armories.

El siete de setiembre, la jueza Miluska Cano López ordenó la investigación judicial contra los implicados por los delitos de tráfico ilícito de armas, contra la tranquilidad pública y asociación ilícita. También son procesados por el delito de colaboración con el terrorismo internacional.

On Septembr 7, Judge Cano ordered an investigation into the suspects for illegal arms trafficking, crimes against public peace, and [criminal conspiracy.] They are also charged with aiding and abetting international terrorism. 

“Esta nueva detención es de extrema importancia porque en pocas ocasiones se captura a efectivos de las Fuerzas Armadas implicados en el tráfico de material de guerra destinado a las FARC”, afirmó el procurador antiterrorista del Ministerio del Interior, Jacobo Romero Quispe : “Con este nuevo caso, se revela que las dimensiones de la banda de Pijo Angulo son muy grandes y que todavía operan a pesar de que ha sido detenido”.

“These new arrests are extremely significant because it is not often that military personnel smuggling weapons to the FARC are caught,” said antiterror prosecutor Romero Quispe. “With this new case, we see that the scale of Pijo’s activities was very large and that he is still operating, even after being imprisoned.”

La siguiente fase del operativo contra el tráfico internacional de armas es golpear a los mandos militares que actuaban en complicidad con los técnicos detenidos.

The next phase of the operation against international arms trafficking is to hit the military commanders who aided and abetted the specialists who were arrested.

DEBUT. En este caso es la primera vez que se aplica la nueva figura penal de colaboración con el terrorismo internacional, vigente desde el 21 de junio de 2007. La pena es de hasta 35 años de prisión.

A FIRST. This is the first case in which the new crime of international terrorism, in effect since June 21, 2007, will be applied. The penalty is up to 35 years in prison.

SIN LIBERTAD. Por la gravedad de los hechos, la titular del Cuarto Juzgado Especializado en Casos de Terrorismo, Miluska Cano López, dictó mandato de detención contra los ocho acusados de tráfico de armas.

BEHIND BARS. Because of the seriousness of the charges, Judge Cano of the Fourth Special Court for Terrorism issued an order for preventive detention of the eight defendants.

El técnico EP Jorge Espinoza Oscco admitió ante el fiscal Alcides Chinchay Castillo que, efectivamente, se dedicaba a la sustracción de equipos militares de la Dirección de Material de Guerra, en Las Palmas, Chorrillos. Y señaló como cómplice al técnico EP Luis Quispe Moreno, quien laboraba en la Dirección de Material de Guerra. Aceptó que ambos trabajaban coordinadamente.

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Sin embargo, Espinoza Oscco afirmó que no sabía que el armamento que hurtaba al Ejército luego era revendido a los terroristas de las FARC.

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Por su parte, el técnico EP (r) José Jaime Coronel confesó que compraba fusiles AK-47 a US$ 800 cada uno a efectivos del Ejército y que los revendía a traficantes ecuatorianos a US$ 1,600. Y que las FARC los compraba cada uno a US$ 3,800. José Jaime también indicó que trabajaba en el negocio con su esposa Nelly Manuel.

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